Durante varios días, los niños participaron en diversas experiencias sensoriales: alimentaron a la oruga, exploraron materiales llenándolos y vaciándolos, y construyeron sus propias orugas con plastilina.
La historia cobró vida mediante una dramatización, al son de la canción de Ana Amaro "Nhoqui come mucho, la oruga", que fomentó el movimiento, la imaginación y la expresión.
Para culminar, plasmaron su aprendizaje en un panel sobre el ciclo de vida de la oruga y pintaron sus alas, con las que "volaron" alegremente por el parque.
En la guardería "Os Piratinhas", las propuestas están diseñadas de forma interdisciplinaria, promoviendo una educación holística e integrada, basada en la escucha activa del niño, tal como recomiendan las directrices pedagógicas para centros de día.